jueves, 24 de junio de 2010

Llegó el verano y los suspensos

LOS SUSPENSOS, ¡QUÉ HORROR!
-¿cómo ayudar a tus hijos?-
Llegó el verano y también las dichosas notas. Muchos son los disgustos que padres y madres se llevan porque sus hijos han suspendido o tienen que repetir curso. ¿Qué han hecho mal? ¿Por qué su hijo o hija ha fracasado este curso? ¿Cómo ponerle remedio a esta situación?
Los suspensos no se producen de un día para otro. Muchas son las ocasiones en las que los profesores dan aviso a los padres de que algo no marcha, que el alumno se está despistando, pero si no se hace algo a tiempo, si no se “da con la tecla” el resultado final ya vemos cuál será. Pocos son los que puedan decir que nunca han suspendido a lo largo de su vida estudiantil. A todos se nos puede atragantar una determinada asignatura o un profesor, o podemos pasar por una mala racha. Esto no es grave. Saber levantarse tras un tropiezo es un buen aprendizaje, pero OJO, a veces no aprendemos, seguimos cometiendo los mismos errores, no nos dejamos ayudar por nadie, abandonamos aquello que nos parece difícil y buscamos lo que parece fácil y asequible. ¡Qué error! En la vida nada es fácil, en cualquier camino hay que saber luchar, permanecer, hay que dar algo a cambio para obtener resultados. De esto se puede extraer que no hemos de asustarnos porque nuestro hijo o hija haya dado un tropezón en el curso, pero hay que valorar si hay que hacer algún cambio.
En primer lugar, no hay que tomar actitudes como la del padre que agredió a su hijo a la puerta del colegio nada más ver las notas. Recriminándole sólo conseguirás alejarlo de ti, evitarás que pueda confiarte sus preocupaciones y dificultades, le harás sentir que su compromiso de estudiar es sinónimo de castigo, obligación, sacrificio. Hay que reconocer que muchos adultos admiten que trabajan porque no le queda otro remedio, pocos, muy pocos reconocen la dignidad que les reporta trabajar. Eso va calando en nuestros hijos y sembramos en ellos la idea de que ojalá alguien o algo les libre de estudiar. Si castigamos al chico o la chica a estudiar, si le privamos de sus actividades favoritas, le estamos asociando el estudio a algo negativo, le educamos en que hay que elegir, no le enseñamos a sumar. El mayor legado que se le puede dar a un hijo es enseñarle a que la vida es sumar las obligaciones, las pasiones, los compromisos, los errores, los aciertos. La moral habitual es “o quieres a papá o quieres a mamá”, “o esto o lo otro”, “si quieres a María no puedes querer a Carmen”, “o te gustan las matemáticas o te gusta lenguaje”. ¿Por qué? Nuestro psiquismo está diseñado para ir incorporando, uno sobre otro, los aprendizajes, los gustos, los deseos. No son excluyentes. Uno puede querer a varias personas, tener varios gustos, estudiar y luego jugar, sin que ello implique tener que elegir abandonar una cosa por otra. Por eso, a veces, los chicos están confusos porque están mal educados.
Hay que tomar actitudes constructivas ante la noticia de unas malas notas. Hablar con los profesores, cosa que no sólo hay que hacer a final de curso; es importante que padres y madres participen durante todo el año en la educación formal de los chicos, que tengan un diálogo abierto con los docentes y que sepan valorar su autoridad respecto al hijo. Evaluar en qué asignaturas flaquea, si se trata de falta de hábitos de estudio, falta de atención, una actitud equivocada ante el profesor y los compañeros, etc. Las clases de apoyo pueden ser una herramienta, pero no siempre son suficiente. Si el alumno no interioriza la importancia de estudiar, si no se le hace atractiva la tarea, si no se le genera un compromiso diario con el estudio, es muy difícil que a lo largo de los años escolares pueda alcanzar con éxito las exigencias escolares. Todos hemos sido niños y sabemos lo apetecible que es ver la televisión, jugar con los videojuegos o con los amigos, bajar a la calle, pero si los padres no realizan una labor diaria para ayudarles a realizar sus tareas, si les basta con decir “Joselito, vete a estudiar”, “apaga la tele y a estudiar”, “no des más el coñazo, ¿has hecho los deberes?”. Si sólo nos acordamos de los estudios para recriminar al niño, eso es lo que irá aprendiendo, a que es una imposición externa. La educación es un derecho, es necesaria para la evolución personal y social. El avance de una sociedad se mide en el progreso cultural de sus miembros. Si no empezamos a invertir tiempo y dinero en leer y escribir, cómo vamos a querer vivir en una sociedad avanzada.
En otras ocasiones encontramos familias donde se ha hecho todo lo posible, profesores particulares, academias, realizar las tareas con el niño, sin embargo no hay forma de que estudie, de que comprenda, de que se interese por los libros. Hay circunstancias donde los padres no se explican por qué ese bajón en las notas, qué ha pasado para que empiece a suspender. En muchos casos de fracaso hay enmascarado un proceso depresivo en el niño. Cambia de actitud, de gustos, no muestra el mismo interés que antes por las cosas, a veces se le ve triste, pero muchas otras veces no. Los procesos inconscientes no se muestran directamente, sólo sabemos de los cambios que alguien experimenta por las consecuencias, ya sea un suspenso, una agresividad que ahora manifiesta, un cambio de amistades, falta de energía, etc. Por eso, es muy importante diagnosticar si nos encontramos ante un caso que requiere apoyo escolar y cambios de hábitos, o si nos encontramos ante un caso de cambios emocionales en el niño o la niña, cambios que responden a una dificultad en su crecimiento, pero que pueden acabar instándose en su personalidad y llevándole a un fracaso escolar y el posterior abandono de los estudios.
Los jóvenes responden muy bien a cualquier intervención que les ayude a comprender, que les permita elaborar los procesos de cambio que están viviendo y reoriente sus nuevos intereses de una forma adecuada. Los padres tienen un papel fundamental en el proceso terapéutico, no en vano los hijos viven inmersos en la dinámica familiar y si los padres no son partícipes, estaremos realizando un trabajo en vano. Las lágrimas no sirven para nada. Ante los suspensos hay que ponerse manos a la obra, con entusiasmo, con buenas intenciones. Hijos y padres se enfrentan este verano a un tiempo de cambios para que el inicio del nuevo curso se presente con un pan debajo del brazo.

Helena Trujillo Luque
Psicoanalista Grupo Cero



miércoles, 23 de junio de 2010

Charla de Psicoanálisis SOBRE LAS RELACIONES DE PAREJA.


CHARLA-COLOQUIO DE PSICOANÁLISIS





JUNIO, Miércoles 30 a las 19:30 hrs.
LAS RELACIONES DE PAREJA.
Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés.
C/ Hilera, s/n. Edificio Hogar. Dept. Librería
ENTRADA LIBRE

Las relaciones de pareja siempre son fuente de curiosidad y, muchas veces, de preocupaciones. ¿Cómo alcanzar el éxito? ¿Cómo hacer que funcione la relación? ¿De qué depende nuestra forma de entender las relaciones?
De estos y muchos otros asuntos hablaremos en esta charla-coloquio en la que esperamos que las preguntas del público den pie a una interesante conversación.




TALLER DE ESCRITURA EN MÁLAGA



DOMINGOS A LAS 19 HORAS.
(Junio, Julio y Agosto horario 20 horas)

Dirigido a personas que quieran disfrutar de la lectura y la escritura. Además de otros valores añadidos a la experiencia: establecer nuevos intereses y relaciones sociales, superar su timidez, invertir su tiempo libre en una actividad productiva y lúdica, etc. Precio 60 euros al mes. Jóvenes y pensionistas 45 euros.

  

lunes, 14 de junio de 2010

Psicoanálisis


VUELVO PORQUE VOLVER ES MI FUNCIÓN
Hoy hablaré de un nuevo continente que, como todo nuevo continente, debe todavía concluir su producción y que, por otra parte, no puede, todavía dar cuenta de sí mismo. Un continente que antes de pensar en su autonomía, tuvo que padecer, para poder ser aceptado en la comunidad de continentes, de todos los imperialismos imperantes. Desde la medicina hasta la poesía. Pasando por la estupidez y la magia y en algunos territorios, también, la policía luchó en contra de cualquier crecimiento desmedido de este nuevo continente.
Estamos hablando del psicoanálisis, aparentemente una cosa tan individual, tan de diván y, sin embargo, poderosos sistemas sociales se oponen a su socialización.
¿No es acaso, la propia familia del loco, la que retira al paciente del tratamiento, aduciendo que los cambios que el psicoanálisis requiere en la familia entera, para que el paciente cure, son demasiados cambios y que es preferible que internemos al enfermo y con algunas pastillas para los nervios, seguimos tirando y dejamos a la familia tranquila?
¿No es acaso la democrática Universidad que impide de mil maneras la enseñanza metódica, en sus aulas, de esta nueva disciplina del hombre?
¿No es acaso, el cuarto poder, la prensa, que selecciona de tal manera los hechos psicoanalíticos, que por ejemplo, para algunos diarios madrileños; es mejor hacer karate para curarse las enfermedades mentales que psicoanalizarse. Según notas aparecidas en estos periódicos, el psicoanálisis sería algo parecido al alcohol y a la heroína? La pregunta sería, ¿quién no reprime el psicoanálisis?
¿No son acaso las instituciones psicoanalíticas, internacionales o no, que interrumpen el psicoanálisis de sus miembros, porque, la política no lo permite?
Y si nos preguntáramos ahora, quién le teme al psicoanálisis? Podríamos responder, en general, todos.
Más difícil nos ha de resultar, responder a la pregunta de por qué se le teme al psicoanálisis. Y aquí, debemos saberlo, el miedo tocará toda reflexión.

viernes, 11 de junio de 2010

¿Cómo saber si se está deprimido/a?

CHARLA COLOQUIO SOBRE EL DUELO Y LA MELANCOLÍA
-algunas reflexiones previas-
Málaga 11 de Junio de 2010
Es muy complejo determinar el límite entre la salud y la enfermedad. Tan complejo que hay psicoanalistas que diagnostican a sus pacientes en las primeras entrevistas, pero en psicoanálisis el diagnóstico se realiza a la culminación del tratamiento. Para poder curar alguna enfermedad mediante el método psicoanalítico lo más importante es la formación del psicoanalista.
La tristeza es un sentimiento normal que bien llevado se abre sin más a la libertad del pensamiento. La angustia, la tristeza, a veces el dolor, son condimentos normales de toda vida, en ocasiones, también llevan a la mutilación, a la enfermedad, a la muerte.
Mecanismos psíquicos normales, presentes en todos los seres humanos, llevaban en un caso al amor y en otros a lamuerte. Las múltiples analogías del cuadro de la melancolía con el de la aflicción o el duelo, justifican un estudio paralelo de ambos estados. Por el mismo mecanismo que una persona elabora la muerte de un ser querido, se instalaba de golpe una verdadera enfermedad. El duelo no es una enfermedad, es un mecanismo normal para elaborar una pérdida.  El duelo no debe entorpecerse.
En la etiopatogenia del 70% de las enfermedades hay implicación de la depresión. Sin depresión previa no hay cáncer, no hay infarto de miocardio. Con una campaña de prevención de la depresión veríamos con asombro una disminución radical de los accidentes de trabajo, de los infartos de miocardio y de los cánceres.
Cierto grado de inapetencia sexual, cierto grado de desprecio por las personas, insomnio, ciertas fantasías de empobrecimiento y de ruina, tan frecuente en estos tiempos,  son síntomas melancólicos. Diciendo esto reconocemos que el 89% de la población padecería depresión. El 70% de los accidentes laborales en la construcción  son en trabajadores temporales. El trabajador está deprimido porque sabe que su trabajo va a terminar el mes que viene, dentro de dos meses, de tres. Un 30% de los divorcios se produce no porque la pareja se lleve mal, sino porque algún miembro de la pareja está deprimido.  
Hemos perdido casi todos los ideales en este siglo, hemos perdido todos los objetos amorosos, si uno era de derechas ya no puede haber más revolución de derechas, si uno era de izquierdas ya no puede haber más revoluciones de izquierdas, si uno era cristiano ya no puede haber revolución cristiana… No hay cristianismo, no hay feminismo, estamos deprimidos, históricamente hablando.
El melancólico no puede sustituir, no puedo sustituir a la persona amada que se fue, me identifico con ella, me transformo en ella.  Por eso el deprimido puede llegar a suicidarse, no es a él a quien mata, sino que es a la persona amada que lo ha abandonado. Sólo es posible matarse si me confundo con otra persona.  La salud psíquica es que el sano psíquicamente tiene la capacidad de sustituir un objeto amoroso por otro. Hay una ética.
La energía psíquica está hecha para ser gastada, el deseo está permanentemente en actividad, cuando deja de estar en actividad morimos, por lo tanto la enfermedad es cada vez que yo detengo el funcionamiento del deseo.
La melancolía es un estado de ánimo profundamente doloroso. En cualquiera de nosotros, cuando nos enamoramos grandemente de una persona, pensamos que el mundo somos él y yo. En ese momento padecemos de la cesación del interés por el mundo exterior y la pérdida de la capacidad de amar, porque amar sólo a una persona no es amar. La pérdida de la capacidad de amar es un síntoma melancólico por excelencia.
En el duelo jamás hay disminución del amor propio, no existe la fantasía de haber intervenido en la pérdida del objeto amado. En el duelo el mundo aparece desierto, empobrecido.. En la melancolía es el yo lo que ofrece estos rasgos a la consideración del paciente, nos describe su yo como indigno de estimación. El cuadro se completa con insomnios, inapetencias, sojuzgamiento de las funciones sexuales, incapacidad de amar. Carece de todo pudor, tiene deseos de comunicar todos sus defectos, como si en el rebajamiento obtuviera alguna satisfacción. Freud sospecha que el paciente obtiene en ese rebajamiento un goce, un placer.

VEA GRATIS LA CHARLA ONLINE EN http://www.comf5.com/htpsicoanalisis  a partir de las 20:30 horas del viernes 11 de junio de 2010.

Impartida por la psicoanalista Helena Trujillo.

lunes, 7 de junio de 2010

Crisis

Los momentos de crisis también sirven para solucionar problemas que en el devenir general no parecían problemas, pero que resulta que son problemas graves y pueden llegar a hundir una empresa, una vida. El que no se da cuenta de esto, será arrastrado por la crisis.

jueves, 3 de junio de 2010

Agenda de actividades de Junio. Grupo Cero Málaga


CHARLAS-COLOQUIO DE PSICOANÁLISIS



JUNIO, Viernes 11 a las 20:30 hrs.
EL DUELO Y LA MELANCOLÍA.
TRATAMIENTO DE LA  DEPRESIÓN.
Escuela Grupo Cero Málaga – HT Psicoanálisis
C/ Esperanto,9-2º D Málaga
ENTRADA LIBRE

Para hablar de la melancolía vamos a partir de su comparación con el duelo, proceso normal que se produce tras la muerte de un ser querido o de una abstracción equivalente, como la patria, la libertad, un ideal, etc.La melancolía, supone un estado patológico en tanto se prolonga durante más tiempo y restringe y limita la vida del sujeto. 
La depresión puede aparecer 
enmascarada con frecuencia bajo otros cuadros clínicos como son las afecciones psicosomáticas, accidentes laborales, disfunciones sexuales, etc. Suele ser independiente de toda situación de duelo previa, ni el médico ni el paciente pueden establecer qué ha perdido éste. El cuadro clínico que caracteriza a la depresión es la pérdida de interés en la mayor parte de las actividades, tristeza, alteraciones del sueño y la alimentación, pensamiento recurrente de muerte con ideación suicida o intento de suicidio.

VEA LA CHARLA ONLINE EN www.helloworld.com/htpsicoanalisis




JUNIO, Miércoles 30 a las 19:30 hrs.
LAS RELACIONES DE PAREJA.
Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés.
C/ Hilera, s/n. Edificio Hogar. Dept. Librería
ENTRADA LIBRE

Las relaciones de pareja siempre son fuente de curiosidad y, muchas veces, de preocupaciones. ¿Cómo alcanzar el éxito? ¿Cómo hacer que funcione la relación? ¿De qué depende nuestra forma de entender las relaciones?
De estos y muchos otros asuntos hablaremos en esta charla-coloquio en la que esperamos que las preguntas del público den pie a una interesante conversación.



TALLER DE ESCRITURA EN MÁLAGA



DOMINGOS A LAS 19 HORAS.
(Junio, Julio y Agosto horario 20 horas)

Dirigido a personas que quieran disfrutar de la lectura y la escritura. Además de otros valores añadidos a la experiencia: establecer nuevos intereses y relaciones sociales, superar su timidez, invertir su tiempo libre en una actividad productiva y lúdica, etc. Precio 60 euros al mes. Jóvenes y pensionistas 45 euros.

  
COLABORACIONES EN MEDIOS DE COMUNICACIÓN



MARTES A LAS 12:30 HRS / 17:30 HRS. (REPETICIÓN)
EN DIRECTO EN ONDA AZUL TELEVISIÓN. EN EL PROGRAMA "ESTÁS EN TU CASA" CON CARMEN ABENZA.

JUEVES A LAS 12:15 HRS.
EN DIRECTO EN LA TERTULIA DE ONDA AZUL RADIO. 97.4 FM

VIERNES A PARTIR DE LAS 19 HRS.
EN EL PROGRAMA ESPACIO ABIERTO EN RADIO MIJAS, 107.7 FM.

miércoles, 2 de junio de 2010

Odio a los hombres

“ODIO A LOS HOMBRES”

“Ellos son así, traicioneros, infieles por naturaleza, te embaucan y luego te dejan tirada a la primera de cambio”. Cuántas veces no habremos escuchado esto, mujeres resentidas por alguna mala experiencia sentimental o, simplemente, prejuicios sobre el sexo opuesto. Todos tendemos a generalizar alguna que otra vez, pero las verdades como tales, cuando se trata de los seres humanos, no existen.
¿Por qué una mujer puede llegar a decir que odia a los hombres?; ¿puede llegar a ser tan negativo un desengaño amoroso como para poner punto y final a toda oportunidad de enamoramiento?; ¿son todos los hombres iguales?; ¿por qué poner las esperanzas de felicidad en ellos?; ¿acaso son los que nos tienen que proveer de todo?; ¿si una relación sale mal, todas tienen que salir mal?
Cuando se trata del amor entre hombres y mujeres hay muchas ideas preestablecidas, cada uno tiene unas expectativas diferentes que no siempre concuerdan con la realidad. Hombres y mujeres no tienen las mismas necesidades ni tampoco la misma forma de satisfacerlas. Lo que podría ser complementario, muchas veces queremos que sea idéntico, cosa que es imposible. La mayoría de los malentendidos se producen porque no asumimos la realidad de las relaciones amorosas, no se diferencian tanto del resto de relaciones humanas. Tiene que prevalecer el respeto, la educación, el derecho a la intimidad, los gustos propios. Sinceramente, todos podemos reconocer que en pareja la mayoría de estas cosas no se respeta. Existe la tendencia a pensar que tener intimidad es engañar al otro, que si hay proyectos individuales estos irán en detrimento de la relación, que la confianza es mostrarse ante el otro tal cual uno es, es decir, con todos los defectos. Es el principio del fin.
Al igual que podemos hablar teóricamente de cierto desprecio a lo femenino en los hombres, ya sea por desconocimiento de nuestra propia naturaleza o porque en muchas ocasiones sólo hemos sido objeto y no sujetos del deseo; en muchas mujeres también anida una hostilidad hacia los hombres que podemos ver en muchas actitudes feministas. Muchas mujeres atribuyen al varón una vida más fácil y asequible, como si a ellos el pan y el reconocimiento les cayera del cielo sin ningún trabajo previo. Hay que reconocer que si el hombre ha alcanzado algún prestigio social ha tenido que invertir horas de trabajo, dinero y sacrificar muchos momentos amorosos y de ocio. Sin embargo, si queremos alcanzar un lugar equivalente al de muchos hombres, tendremos que tomar un camino equivalente, que no igual, porque el que repite lo hecho jamás lo alcanzará.
Ellos también tienen que abandonar la casa materna para conquistar un mundo nuevo y desconocido, también aman y preferirían quedarse en brazos de su enamorada, ellos también dejan a los hijos con dolor para ir a trabajar. Su mundo lo tienen que hacer con sus propias manos y, muchas veces, construyen parte del mundo de la mujer con la que comparten la vida. ¿Reconocemos las mujeres la generosidad que muchos hombres han tenido con nosotras? Hablamos del trabajo doméstico, de la ardua labor del cuidado de los hijos, pero digno es reconocer que ellos también hacen algo por la familia. Tal vez, unos y otros tengamos que aprender cosas del mundo femenino y del mundo masculino, tal vez no existen medias naranjas, sino medias vidas y a lo que deberíamos aspirar es a ser dos naranjas, tener vidas completas.
Cuando hacemos del amor el centro de todas las cosas, no tenemos en cuenta que, como decía Freud en su texto “El malestar en la cultura”: jamás nos hallamos tan a merced del sufrimiento como cuando amamos; jamás somos tan desamparadamente infelices como cuando hemos perdido el objeto amado a su amor. Diría que esa es la base del resentimiento de muchas personas cuando, tras una ruptura sentimental, afirman no querer probar nunca más esa medicina. Si esperamos que el amor nos genere la felicidad que nos tiene que dar el trabajo, las relaciones sociales, los proyectos sociales, no sólo nos quedaremos sin amor, sino que además, nos sentiremos profundamente defraudados. Si no proyectamos nuestro futuro, no podremos ser felices. La felicidad es la realización de un trabajo, en conjunto entre dos o más personas. Y si no, no hay felicidad. El resentimiento y el odio no pueden ser buenos compañeros de vida, tenemos que reconocer los errores propios cometidos en la relación de pareja, parte de responsabilidad tenemos en ese fracaso y estar abiertos a nuevas personas, no porque sea necesario tener pareja para vivir, pero sí es necesario amar a otros para vivir. Vivir acompañado no es un consejo, es la única manera de vivir.

Helena Trujillo
Psicoanalista Grupo Cero