Mostrando entradas con la etiqueta tratamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tratamiento. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de enero de 2016

Tratamiento de la ansiedad

Cómo tratamos la ansiedad

Si estás en esta web es porque padeces o has padecido de ansiedad y te preguntas cómo tratar ese malestar que te impide disfrutar de un buen estado de salud y desarrollarte en tu vida diaria.
La ansiedad es un malestar psíquico, no produce trastornos corporales. Se manifiesta como inquietud, intolerancia a la espera, te cuesta concentrarte y por ello te resulta muy difícil acabar con éxito las acciones de tu día a día. A veces se presenta como un estado generalizado y otras veces sólo aparece en ciertas circunstancias de tu vida, pero sobre todo, NO PUEDES CONTROLARLO. La ansiedad te controla a ti.
Nosotros hemos desarrollado un método eficaz para tratar la ansiedad. Podemos ayudarte de forma efectiva a sentirte bien y poder retomar tu vida con satisfacción.
El método que utilizamos no requiere ningún tipo de pastillas, sólo necesitamos tu colaboración a lo largo de las entrevistas que dure el tratamiento. Habitualmente son tratamientos breves y, siempre, muy efectivos.
En nuestro tratamiento vamos a trabajar con esa parte inconsciente de la personalidad que no se ve, pero que genera la ansiedad y los síntomas psicológicos que causan el malestar.
Con nuestro método desaparecerá tu ansiedad porque trabajamos sobre esos afectos inconscientes que hay en ti y que se manifiestan como dificultades para desarrollar acciones y tomar decisiones. Con la ayuda de nuestros terapeutas en muy poco tiempo gestionarás de forma diferente las emociones y serás capaz de afrontar aquellas situaciones que hoy vives con GRAN MALESTAR.
Puedes confiar en nosotros, llevamos más de 35 años desarrollando nuestro método y son muchos las personas que han vuelto a disfrutar de la vida gracias a habernos consultado.

www.htpsicoanalisis.com
Solicitud de citas teléfono 626 67 33 22


jueves, 25 de abril de 2013

SOBRE EL MALTRATO FAMILIAR, HABLA LA PSICOANALISTA HELENA TRUJILLO


ALGUNOS APUNTES SOBRE LA VIOLENCIA FAMILIAR

Estamos muy acostumbrados a oír hablar de violencia de género o violencia machista. Dicha acepción nos lleva a pensar que los hombres tienen una aversión hacia las mujeres y ello motiva la agresión. Vamos a utilizar el término violencia familiar porque señala la relación existente entre los implicados en la agresión. No es cualquier hombre el que ejerce el maltrato sobre cualquier mujer, sino que es el marido, novio, exmarido, exnovio, es decir, un hombre que ha mantenido (o mantiene) una relación amorosa con la víctima, una relación familiar, el implicado en el maltrato.  
Cuando hablamos de violencia, está claro que es mucho más que dar golpes, hay muchas formas de herir a otra persona. Por violencia familiar nos referimos a la ejercida sobre los mayores, cónyuges, hijos, mujeres, hombres, discapacitados, etc. Aunque quisiéramos, es difícil precisar un esquema típico familiar, porque ocurre en todas las clases sociales, culturas y edades.
La idea común es que la familia o la pareja son los lugares en los cuales más seguros nos encontramos, sin embargo en ellos es donde se producen más abusos a la integridad física y psíquica de las personas. Está claro que tenemos que empezar a cuidarnos de las relaciones más próximas. Ciertos comportamientos que pasan inadvertidos, pueden ser considerados una conducta abusiva o violenta. Cuántos utilizan la excusa de “la educación”, “el carácter”, “la impaciencia”, “no es malo”, “está cansado” para ejercer la fuerza sobre otros más débiles.
Son varios los factores que intervienen en una situación de maltrato, entre ellos encontramos los celos,  muchas agresiones se desencadenan por el sentimiento de propiedad que muchos hombres tienen hacia sus parejas. Muchos hombres que piensan que la mujer con la que están casados, o con la que conviven, es suya, les pertenece, igual que si fuera un objeto. Y la situación es aún más grave, ya que también hay muchas mujeres hoy día que siguen pensando que pertenecen a sus maridos.
Estos celos tienen mucho que ver con una concepción del amor que sigue imperando. El amor de la media naranja, el amor de para toda la vida, el amor posesivo. Esa concepción que nada tiene que ver con la libertad y la tolerancia, un amor que vemos reflejado en las películas, genera situaciones donde las personas no toleran separarse de la otra persona y son capaces, en su desesperación, de aniquilar al otro con tal de no perderlo.
Mucho tiene que ver, también, la posición que adopte la mujer en el amor, históricamente la mujer ha sido un objeto de intercambio, no elegía a su pareja, no era el amor el que comandaba, si no que eran matrimonios de conveniencia. Luego vendría el amor cortés, donde el varón cortejaba y elegía a la dama, adoptando esta una actitud totalmente pasiva. Esta pasividad de la mujer favorece actitudes abusivas por partes del hombre, ya que se da primacía al deseo de éste por el encima del deseo de su partenaire.
El machismo también tiene su implicación en todo esto, pero no es el responsable. Una actitud machista es aquella que discrimina a la mujer, la menosprecia, o la considera inferior al hombre, pero también hay machismo en otras actitudes disfrazadas de proteccionismo. El horror a lo femenino, el desprecio a la mujer, tanto para el hombre como para la mujer, estaría en relación con la falta de “pene”, en tanto esto le recuerda al sujeto su propia castración, su mortalidad. El machismo es la vigencia de la sexualidad infantil en el adulto, se trate de un hombre machista o de una mujer machista. Todos padecemos en cierta medida de machismo inconsciente, hombres y mujeres, por lo que no es por machismo que se produce el maltrato. No es que el hombre maltrate a su pareja por ser una mujer, es que la maltrata porque es su mujer, su propiedad, y no acepta el abandono o el desamor.
Es relativamente fácil abusar de los débiles, renunciar a ello supone un paso en la civilización que no todos somos capaces de dar. Ser tolerantes, permitir la libertad, respetar, aprender a separarse son elementos necesarios para alejarnos del maltrato y el abuso. La violencia parece ser un camino para conseguir poder, pero un camino infructuoso para la convivencia, el amor, la educación y el respeto. El que agrede, no sólo agrede a otra persona, se lesiona a sí mismo.

jueves, 28 de junio de 2012

Consulta de Psicoanálisis en Vacaciones


Tratamiento y Asesoramiento Psicoanalítico



Oferta Julio, Agosto y Septiembre

Precios muy asequibles para los meses de verano, aprovecha las vacaciones para sentirte mucho mejor.
1 sesión semanal por 180 euros al mes.
2 sesiones semanales por 300 euros al mes.

Desempleados/as:
1 sesión semanal por 100 euros al mes.
2 sesiones semanales por 150 euros al mes.

Durante 3 meses de tratamiento

OFERTA APLICABLE HASTA EL 30 DE SEPTIEMBRE



Cuidar adecuadamente de nuestra salud, pasa por atender principalmente nuestras cuestiones anímicas. 
Para mantener la salud de nuestro cuerpo, primero debemos atender la salud de nuestro psiquísmo


Sesiones en consulta o por teléfono.

Solicitar horario primera entrevista en el teléfono 626 67 33 22.

Nada sabemos de nuestro propio psicoanálisis,pero sabemos de sus efectos.
¡Dedícate un tiempo!



 
Helena Trujillo Luque
Psicoanalista - Asesora Matrimonial
Teléfonos: 952 39 21 65 - 626 67 33 22

martes, 15 de mayo de 2012

Charla: La angustia y la Ansiedad. 17 mayo Torremolinos


CHARLA COLOQUIO DE PSICOANÁLISIS
LA ANGUSTIA Y LA ANSIEDAD

Jueves, 17 de Mayo a las 20 horas
Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso, Torremolinos
Entrada Gratuita

Impartida por la psicoanalista Helena Trujillo



La angustia es un afecto que guarda relación con la expectación: porque siempre es angustia ante algo, pero mayormente, la angustia tiene el carácter de imprecisión y de carencia de objeto causante, el paciente siente la angustia pero no sabe de qué y es sobre la duda de no saber lo que le hace entrar en angustia. Se relaciona con un componente orgánico-visceral, mientras que la ansiedad refiere más bien inquietud y se relaciona con un componente psíquico. La angustia es, por un lado, una expectación del peligro, y por otro, su reproducción mitigada.
La angustia se presenta en dos formas posibles, una que podríamos denominar como el clásico ataque de angustia que se presenta con aceleración del ritmo cardíaco, aceleración de la respiración, temblores en las manos y en los pies, sudoración, adormecimiento de las manos y, en ocasiones, con sensación de muerte inminente o de volverse loco.
La segunda forma sería una angustia sin angustia, es decir, en vez de manifestarse como he descrito anteriormente, surge como, el equivalente del ataque de angustia, un síntoma en el cuerpo, así, un ataque de asma, un ataque de bulimia, donde el paciente come compulsivamente puede ser también un ataque de angustia. Los vértigos, cuando se han descartado causas otológicas o neurológicas, pueden serlo también.
En general se piensa que la angustia es algo malo o desagradable pero la angustia es, también, necesaria. Tiene una función protectora, funciona como señal de que algo está pasando.Para realizar cualquier nueva actividad en la vida es necesaria una cuota de angustia, cada vez que me siento a escribir, a realizar un trabajo, cada vez que me encuentro con una nueva relación, ante un examen, etc... Algo de angustia hay que aprender a tolerar, cuando no se tolera es cuando se hace síntoma.
Los cuadros de angustia y ansiedad generalmente se producen en relación con un deseo, es decir, en situaciones psíquicas que implican profundamente al sujeto.

lunes, 8 de agosto de 2011

NO SÓLO HAY QUE PARECERLO, TAMBIÉN HAY QUE SERLO



NO SÓLO HAY QUE PARECERLO, TAMBIÉN HAY QUE SERLO
No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos.

André Gide (1859-1951) Escritor francés

No somos tan diferentes, yo también ambiciono curarme de mis propios deseos, ser perfecta, no equivocarme nunca, quiero dejar de sentir, ser una máquina precisa. No obstante, también construyo mi renuncia a serlo. Creerán ustedes que es fácil para mí, pero no es así. Todos tenemos que realizar el trabajo que nos llevará a tener una vida humana, con inconsciente, con deseos, también contradictorios. No nos podemos curar de ser lo que somos, pero sí podemos construir una vida más civilizada para nosotros. No por nuestra apariencia somos personas del siglo XXI, es por el trabajo que realizamos para alcanzar nuestros potenciales. No sólo hay que parecerlo, también hay que serlo.

Prometer es fácil, cumplir la promesa a veces imposible. Por ese motivo, lo mejor es no prometer y comprometerse en el día a día, mantener los pactos creados. Lo difícil no es llegar sino permanecer. Tumbada en el diván, cuántas veces se hizo el camino cuesta arriba y alcanzar la meta parecía un objetivo irrealizable. Acudían a mí, en esos momentos, pensamientos tormentosos, me invadía la melancolía y sólo deseaba dejarme caer. Después, sus palabras me levantaban como fuertes manos y conseguía salir de ese abismo en el que yo misma había caído. La vida es tan difícil y tan maravillosa al mismo tiempo.

Cuando renunciaba a comprender mis propios estados me iba mejor, apartar las pretensiones de curar a los pacientes hacía que éstos se interesaran más por psicoanalizarse que por llevarme la contraria. Al final acabaré aprendiendo que la vida sólo se puede vivir, no se puede entender.

Helena Trujillo
Psicoanalista

lunes, 22 de marzo de 2010

¿Usted padece alguna fobia?

Preparando mi colaboración de mañana en televisión, donde hablaremos de las fobias, me ha parecido interesante compartir con ustedes este interesante artículo que han subido a la web mis compañeros del Departamento de Clínica Grupo Cero. Espero que les parezca también interesante a ustedes.

LAS FOBIAS O MIEDOS
Las fobias son miedos. La psiquiatría clasifica las fobias, según el objeto que aparentemente provoca el miedo: claustrofobia: miedo a los espacios cerrados, hidrofobia: miedo al agua. Se trata de un miedo exagerado frente a algo que habitualmente no nos provoca ningún temor. Para el psicoanálisis lo importante no es tanto el tipo de fobia o el objeto frente al que se produce el miedo sino todo el mecanismo implicado en la enfermedad.
Las fobias clásicas, podríamos llamarlas así: fobia a las arañas, a los ratones, a las serpientes, a las tormentas, a la noche o a la oscuridad. Cosas que a todos nos intranquilizan un poco. O aquellas fobias que aparecen después de un accidente: por ejemplo, fobia a conducir después de haber tenido un accidente de coche, son más del orden de la histeria. El sentimiento predominante en la histeria es el asco. Por eso algunas personas, cuando se les preguntan por la fobia, dicen que es asco, por ejemplo: la fobia a las arañas, o a las cucarachas, como asco a las arañas o a las cucarachas.
Las otras fobias, a objetos inhabituales: por ejemplo, a los caballos, a los ascensores, a los transportes: el avión, por ejemplo, son verdaderas fobias, no son histerias.
El afecto predominante en las fobias, es la angustia. Todas las restricciones, las precauciones y las prevenciones del fóbico, son para evitar el ataque de angustia. Por ejemplo: tiene fobia a los espacios abiertos: agorafobia, y no sale de casa para evitar un ataque de angustia. El ataque de angustia, consiste en palpitaciones, sudoración, respiración acelerada, presión en el pecho y sensación de muerte inminente o miedo a volverse loco.
El miedo de las fobias nos parece irracional: ¿porqué tener miedo a los ascensores?, si no pueden hacerte nada. Si te quedas encerrado, llamas al timbre y te sacan, son frases que se le dicen al que tiene fobia a los ascensores para convencerle de la irracionabilidad de su miedo. La clave está en que el miedo no es a los ascensores, se ha producido un desplazamiento del miedo, que inicialmente era a otro objeto, a los ascensores.
Las fobias son muy frecuentes en los niños, y generalmente en la niñez, se curan sólo con el propio crecimiento, sin intervenciones exteriores. El niño pequeño encuentra en la madre su primer amor, y en el padre el obstáculo mayor para conseguir ese amor, es un competidor. El niño, además de amarlo tiernamente, también desea su desaparición, su muerte. Así que el primer miedo de los niños es al padre. ¿Qué me hará papá si se entera de lo que siento por mamá y que además, me gustaría que él se fuera?
Luego el miedo, es señal del deseo. Es porque deseo a mamá, que me da miedo papá. Pero como admitir que temo a papá sería admitir que deseo a mamá, el miedo se traslada a otros objetos, es decir, se desplaza. Ahora no tengo miedo a papá, sino que tengo miedo, por ejemplo, a los caballos. En realidad, por no aceptar el temor al padre, el fóbico termina teniendo temor, miedo de todo. Cuando el miedo no está en su lugar, se teme a todo.
El objeto que se elige para la fobia, no es un objeto cualquiera, tiene una íntima relación con la historia personal del fóbico. Por ejemplo: un niño que tenía fobia a los caballos, había jugado muchas veces a que el padre se arrodillaba en el suelo, como si fuera un caballo y el niño se montaba encima. Era, pues un animal que representaba al padre.
El objeto de la fobia de los niños es muy frecuente que sea un animal: miedo a los perros, a los lobos, a los leones. Esto es porque para los niños es menor la distancia entre los animales y los hombres, para ellos es más fácil tomar a un animal para representar a un humano. Hay muchas frases que equiparan a los animales con el hombre, cuando llamamos a alguien animal, o cuando le decimos: no seas burro, o te estás poniendo como una vaca, o como una foca, o estás fuerte como un toro...En todas esas frases, equiparamos al hombre con un animal, no es tan raro que el niño haga lo mismo en la fobia.
Además en todos ellos está en juego el miedo a ser mordido o comido por el animal objeto de la fobia.
Las fobias pueden ser muy incapacitantes para el que las padece: a veces no puede salir de casa, no puede trabajar para ganarse su sustento, de tal manera que queda en total dependencia económica. Los fóbicos cada vez limitan más su actividad cotidiana, para evitar el contacto con el objeto fóbico desarrollan todo una serie de conductas de evitación o precaución que los va encerrando dentro de una muralla cada vez más limitada. Por ejemplo, en la agorafobia, y en muchas otras fobias, terminan sin poder salir de casa o necesitan una persona que les acompañe a cualquier sitio, a la cual se la conoce como acompañante fóbico.
Las fobias son uno de los trastornos psíquicos más frecuentes. El fóbico en general tiene miedo a las personas, evita el contacto con los otros lo cual limita su vida social de manera muy importante.
Y si el paciente no puede salir de casa, puede comenzar su psicoanálisis por teléfono o por Internet y en cuanto se restablezca y comience a poder salir de casa, puede si quiere, ir a la consulta del psicoanalista.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Todo no, pero hay cosas que sólo se resuelven con psicoanálisis.



Comienzo la celebración de mis primeros 10 años de profesión,
lanzando una promoción muy interesante:







Si comienza a psicoanalizarse en diciembre de 2009, puede disfrutar de condiciones muy ventajosas: 
4 sesiones por sólo 200 euros al mes (1 sesión semanal)
Un importante ahorro económico para comenzar el nuevo año
 realizando una buena inversión.

Usted puede preguntarse ¿para qué sirve psicoanalizarse?:

·         Comienzo a psicoanalizarme, no para curar ninguna herida pasada, sino para vivir mejor los años futuros.
·         Nuevos caminos otorgan nuevas libertades y eso cualquiera lo sabe. Pero, también, hay que saber, que vienen acompañados de nuevos compromisos.
·         Sólo caminando se sabe dónde se tiene que ir.
·         Ninguna locura es magistral, es decir, ninguna locura puede dejar ninguna enseñanza.
·         Tengo que decidirme a tomar algo del mundo. Con todo el mundo, nadie se puede quedar.
·         Poder pronunciar en voz alta las fantasías sobre una persona, aparentemente, loca, la mejora.
·         En lugar de abandonarlo todo, tengo que aprender a abandonarme en todo.
·         No tengo miedo de volver, tengo miedo de no haber partido nunca.
·         Quería ser el mejor en todo. Terminé queriendo fracasar mejor que nadie y casi lo consigo; de no ser porque la angustia me señalaba errores, hubiese sido ciego hasta la muerte.


Y si aún no sabes por qué comenzar tu psicoanálisis debes saber:

Un deseo que no transcurra como palabra no puede ser transformado 
y un deseo que no se transforma es, todavía, un deseo sexual infantil sin sentido social, debería ser reprimido.

SOLICITE UN HORARIO. Teléfonos 952 39 21 65 – 626 67 33 22.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Apatía sexual, aburrimiento

TRATAMIENTO DEL ABURRIMIENTO SEXUAL


Muchas parejas caen presas, con el paso del tiempo, en la desidia sexual, se pierde el deseo y comienza el aburrimiento. Muchos hombres comienzan a fantasear con infidelidades y muchas mujeres adoptan una postura fría y distante, lejos de la pasión inicial en la que comenzó la relación.

Este aburrimiento es producido, entre otras cosas, por ciertos comportamientos muy habituales en las parejas. La tendencia al trato familiar, a la plena confianza, a hacerlo todo juntos, a estrechar lazos hasta el punto de que más que amantes parecen hermanos, desemboca en este distanciamiento sexual con el paso del tiempo. No hay que olvidar tampoco, que nuestra educación sexual está encaminada, fundamentalmente, al establecimiento de relaciones duraderas que tengan como función el establecimiento en familias.

Nos enseñan qué debemos y qué no debemos hacer para lograr dicho fin. “No se lo des todo”, “no dejes que haga lo que le dé la gana”, “si sale con los amigos es que no le interesas”, etc. Esto me recuerda mucho a la película Qué les pasa a los hombres en la que algunos de sus personajes no daban pie con bola debido a los prejuicios existentes en torno a las relaciones sentimentales.

Muchos han llegado a pensar que una canita al aire de vez en cuando es la solución para darle esa chispa que le falta a la pareja, otros llegan incluso más allá, acudiendo a locales de intercambio de parejas o a posturas sexuales imposibles con tal de reavivar la pasión. Pero nada de nada.

El aburrimiento sexual no se cura de esta forma ni tampoco cambiando de pareja, porque con el tiempo pasará lo mismo. Cuando me consultan con este motivo de consulta lo tengo muy claro, les recomiendo mantener durante un tiempo unas entrevistas con un psicoanalista. Si acuden ambos miembros de la pareja indica que están dispuestos a continuar con la relación y van a tomar las medidas oportunas para que su llama no se apague. En el caso de que acuda uno sólo de los miembros de la pareja, podemos entrever, en muchos casos, que tomará su propio camino. De lo que estoy segura, es de que tras un tiempo de psicoanálisis no volverá a repetir los mismos errores y transformará las ideas sobre las relaciones de pareja que le llevaron a ese decaimiento.

Las relaciones de pareja no son fáciles, pero no por ello tienen que ser insatisfactorias o imposibles. Se trata de que aprendamos a estar en pareja cuidando el deseo, aprendiendo a conversar, estableciendo relaciones más abiertas y flexibles. La solución no es una mujer más atractiva que pase a su lado, túmbese en el diván y verá cómo reaviva las llamas de su pasión.